Archivo de Marzo 2007|Página de archivo por mes
La Vera-Cruz en «prime time»
DIARIO ABC 11-3-2007 05:08:01
PRIMER GOLPE
José Cretario
SI comparáramos la Semana Santa con una parrilla de TV, coincidiríamos todos en que la secuencia comprendida entre el Jueves, la Madrugada y el Viernes Santo correspondería a lo que en la jerga televisiva se denomina «prime time» u horario estrella que es el que va desde las 22´00 a las 00´00. Quizá este planteamiento pueda escocer a más de uno, pero si la antigüedad es un grado, este tramo de la Semana Santa tiene bastones de mando y estrellas de general. Los días no nacieron como hoy los conocemos. Ha sido la historia y también las circunstancias los que han ido modelando periodo a periodo los perfiles actuales de las jornadas penitenciales. El orden de una nómina o incluso la distribución de las cofradías en los ocho días corresponden no al mundo de lo esencial sino de lo mudable. Si parece sin embargo que haya cosas que deberían preservarse como por ejemplo el ritmo, la cierta unidad estética o el conjunto de esos días del «prime time» en los que una cofradía de nuevo cuño la verdad es que no pegaría demasiado. Cuando un consejero dijo «el Carmen no es cofradía de Jueves Santo», más de uno en San Gregorio se escandalizó, pero la verdad es que casi todos coincidimos con ese pensamiento. El Carmen no pegaría en Jueves Santo, ni el Polígono el Viernes pero sí otras. ¿Cuáles? «La Vera-Cruz estaría dispuesta a salir el Jueves Santo si recuperáramos nuestro lugar histórico, esto es saliendo a las diez de la noche». Las palabras del hermano mayor seráfico José Sigüenza abren un sinfín de posibilidades en estos tiempos de revisión. ¿Le gustaría a la Exaltación regresar al Viernes Santo? ¿Y la Carretería, volvería a salir de Madrugada? ¿Cómo quedaría el misterio de las Siete Palabras antes de Montserrat? ¿Y el de Santa Marta antes del Santo Entierro? ¿Le apetecería a la Cena ocupar un sitio en el Jueves Santo, día de la institución de la Eucaristía? Parece que a Cretario le ha dado un aire ¿verdad? pero ya que estamos en el universo de los posibilismos, hagamos posibilismo con mayúsculas. Si a cada capillita se le da un programa de mano y un lápiz rojo tendríamos en la nómina tantas revoluciones como nazarenos o quizá más. Pero la Semana Santa es una cosa muy seria como para hacer cambios sin ton ni son. ¿Es posible esta revisión? Lo es. Pues estúdiese, pero con la cabeza, no con el corazón. Con la cabeza y el corazón se lo digo, no estará mal eso de que la Vera-Cruz regresara al «prime time».
“LA CASA POR EL TEJADO” O “PALOS DE CIEGO”
Por primera vez, no sabía cómo titular un artículo. No era capaz de decidirme entre los dos que he puesto finalmente porque ambos expresan perfectamente lo que a mi juicio está sucediendo con la incorporación de nuevas hermandades a la nómina de la Semana Santa sevillana.
Quizá el primer título serviría para resumir todo lo que rodeó a la votación, el pasado mes de enero, de la posible ampliación de la nómina en el Pleno de hermanos mayores. Como todos sabemos, el resultado de esta votación fue tan ambiguo como la propia pregunta que se planteó a los máximos dirigentes de las cofradías de penitencia. “¿Aprueba que las hermandades del Carmen Doloroso y el Cautivo de San Pablo hagan estación de penitencia a la Catedral en Semana Santa?”.
Resultado: unos votos afirmativos que casi empatan con la suma de los negativos y las abstenciones. Dicho de otro modo: la mitad de las cofradías no reciben con los brazos abiertos las nuevas incorporaciones (nada que ver con el magnífico recibimiento que se brindó a El Cerro en 1989, luego veremos por qué).
El caso es que, quien sea ajeno al mundo cofrade no entenderá el motivo por el que unas hermandades le “cierran la puerta” a otras. Quizá por eso hay quien compara lo que pasa en el interior de las cofradías con los rifi-rafes de los equipos de fútbol. Obviamente no tiene nada que ver, pero algo está fallando si en el exterior se da esa sensación.
Pero volviendo a la pregunta que se planteó en aquel Pleno, ésta suscita a su vez otra serie de cuestiones. En primer lugar, por qué se habla sólo del Carmen y de San Pablo, cuando El Sol y La Corona no ocultan sus deseos de ir también a la Catedral. ¿Dentro de dos años nos veremos en las mismas?
La segunda pregunta sería por qué las dos hermandades de vísperas elegidas por el Consejo no han recibido el respaldo de que gozó El Cerro hace casi veinte años. Pues muy sencillo: en aquella ocasión hubo reuniones previas, negociaciones y acuerdo de las hermandades del Martes Santo, que desde primera hora se supo que era el día escogido.
La pregunta en aquel momento no fue: “¿Aprueban que El Cerro haga estación a la Catedral en Semana Santa?”, sino “¿Aprueban que El Cerro haga estación a la Catedral el Martes Santo?”.
Dado que las hermandades de ese día estaban de acuerdo y que las de los otros días sabían que su incorporación no les iba a afectar, pues bienvenida sea.
Conclusión: lo deseable hubiera sido actuar de la misma manera con el Carmen y San Pablo.
Primero buscar el día, el acuerdo con las hermandades, el consenso y las pancartas de bienvenida, y después la votación, pero sabiendo cada hermano mayor a qué estaría diciendo que sí o que no.
Y así llegamos a la segunda parte de mi artículo: los palos de ciego.
Así se puede considerar lo que ha hecho el Consejo en las últimas semanas, y que de una manera totalmente injusta ha sufrido la Hermandad del Carmen, que está viendo empañada la alegría de saberse admitida para hacer estación en la Catedral. Esperemos que en 2008 no le toque al Polígono de San Pablo sufrir lo mismo.
El caso es que en enero estas hermandades reciben un tímidoy vergonzante (por escaso) sí, y ahora, con tan poco tiempo hasta Semana Santa, hay que buscarles un sitio. Y, en una Semana Santa tan apretada como la sevillana, surge el problema, como era de esperar.
Las hermandades del Miércoles Santo han actuado de una manera completamente lógica. A la pregunta del Consejo “¿Admitís al Carmen?”, el Miércoles ha respondido a la gallega, con otra pregunta: “¿El Miércoles es el día más indicado para admitir una nueva cofradía?”.
No digo yo que no quepa una hermandad más el Miércoles Santo, pero la Semana Santa son siete días y ocho jornadas, y ciertamente no parece el día más adecuado, como tampoco lo son otros:
- Domingo de Ramos: aunque son ocho hermandades, en la práctica es como si fueran nueve, con el desdoblamiento de El Amor. Además, es el día que comienza antes en la Campana (16,35 horas). El presidente del Consejo ya les aseguró a los hermanos mayores el año pasado que este día no estaba entre las opciones de ampliación.
- Lunes Santo: es ya un día de horarios complicados. Tiene hermandades con gran número de nazarenos y largos recorridos, como Santa Genoveva o San Gonzalo.
- Martes Santo: no hace falta decir nada. Ya sabemos los problemas, al parecer de difícil solución que tiene este día.
- Miércoles Santo: los años y más años de retrasos, cambios de orden (Los Panaderos sigue hoy en día en sus trece), reuniones, hermandades de largo recorrido y número de nazarenos (La Sed, San Bernardo), y coincidencia de zona de acceso y salida de Carrera Oficial de muchas de ellas deberían ser razón más que suficiente para no apostar por este día para la ampliación.
- Jueves Santo: la presión que sufre este día por la inminente Madrugá deja prácticamente sin margen de maniobra a esta jornada.
- Madrugá: Los Gitanos entra prácticamente de día en Carrera Oficial, cuando ya no es Madrugá, sino mañana de Viernes Santo. Los problemas de seguridad observados en los últimos años se agravarían con una séptima hermandad en la calle.
Y nos quedan el Viernes y el Sábado Santo. Es obvio que el Sábado Santo hay hueco. Pero pensemos que las cuatro hermandades de la jornada están de acuerdo en que una nueva incorporación tendría que “pegar” con el carácter solemne del día. Y esas podrían ser El Sol y La Corona.
La incorporación del Carmen y San Pablo debería tener en cuenta a las que podrían venir detrás.
Nos queda el Viernes Santo, día de lo más propicio para recibir, no ya a una, sino incluso a dos hermandades (¿por qué no las dos recién aprobadas?).
Es un día con sólo siete hermandades, que comienza en Carrera Oficial a las 18,30, dos horas más tarde que el Domingo, con pocos nazarenos y recorridos no muy largos (la única excepción en ambos casos podría ser El Cachorro). ¿Qué problemas tendría el Viernes Santo? El sector rancio de la ciudad, que no vería bien nuevas hermandades en un día tan clásico, y los horarios de los Oficios en la Catedral.
Al primer problema, lo único que cabe responder es que a estas alturas ya tenemos que desterrar esos pensamientos rancios, y no hablar de días intocables, como si a esas hermandades clásicas hubiera que protegerlas de las nuevas alejándolas lo más posible.
Y la solución al segundo problema la tiene en su mano el Cardenal, que es quien aprueba nuevas hermandades, y quien más interés ha demostrado hasta ahora en que el Carmen y el Polígono San Pablo vayan a la Catedral. Pues que vayan, pero que todos (hermandades, Consejo y Cardenal) den facilidades.
Lo que está claro es que el Carmen está siendo bastante perjudicada con todo esto, ya que finalmente entrará este año el Miércoles Santo, pero lo hace sabiendo que no es del todo bien recibida. Y tampoco tiene sentido colocarla “de manera provisional”, como llegó a pretender el Consejo, el Sábado Santo. Como si la Hermandad del Carmen fuera un trasto inútil al que hubiera que buscar un hueco donde moleste lo menos posible.
Se debería hacer caso a las cofradías del Miércoles Santo y analizar de manera rigurosa la situación de cada día, y escoger en consecuencia el día más apropiado para la ampliación.
Y eso, con bastante tiempo de antelación para no dar con soluciones precipitadas e improvisadas. Sería lo mejor para todos.
Dicho lo cual, no olvidemos lo más importante: dar la bienvenida este año al Carmen como hermandad de pleno derecho para hacer estación de penitencia a la Catedral.
FERNANDO DOMÍNGUEZ GÓMEZ. PERIODISTA
El Ayuntamiento insta a la integración de forma “urgente”del Carmen y el Polígono
DIARIO DE SEVILLOA 01/03/07 02:53
Gonzalo Crespo (G.C.): Es complicado. Nosotros lo que podemos decir es que el Ayuntamiento siempre hará un esfuerzo para que estas dos cofradías tengan los mismos servicios municipales que otras.
Alfonso Rodríguez Gómez de Celis (G.D.C.): Como ciudadano creo que hay aplicar el sentido común. La ciudad tiene los espacios físicos que tiene. La Semana Santa tiene los espacios horarios que tiene. No hay que plantearse tanto quizás la incorporación de estas dos cofradías de las que hablamos, si es importante su inclusión o no, si no si cabría una revisión de la nómina actual. ¿Por qué no? Es complicado plantearlo, pero la historia de la Semana Santa demuestra que no sólo se han incorporado nuevas cofradías, sino que han salido otras. Debe existir un equilibrio, que debe venir dado por la propia gente de las cofradías. El Ayuntamiento tiene que aplicar después ese equilibrio a la logística. Sevilla sabe estar perfectamente equilibrada. La secuencia debe ser: revisar todas y cada una de las hermandades que están en la nómina para ver si cumplen los mínimos exigibles para hacer estación a la Catedral, incluir aquellas que se lo merezcan como estas dos, que creo que es urgente que vayan a la Catedral y, en tercer lugar, que el Ayuntamiento aplique la logística.
Juan Ramón Cuerda (J.R.C.): La Semana Santa está ya masificada. Podría ser discutible si caben dos hermandades más, o cuatro más. ¿Pero díganme cuál es el límite? El señor cardenal ha aprobado una nueva hermandad de penitencia en Pino Montano. La mayoría de los cofrades creemos conveniente la erección de nuevas hermandades de penitencia en el extrarradio de la ciudad. Cuando se amplia el núcleo urbano, los que somos cofrades y creemos en las cofradías, defendemos que debe haber nuevas hermandades en esas zonas. Si Sevilla crece, cada vez habrá más hermandades de penitencia. ¿Todas pueden ir a la Catedral de Domingo de Ramos al Sábado Santo? Yo personalmente pienso que no. Esto sería otra Semana Santa. La Semana Santa de hoy ya no tiene nada que ver con la de hace 30 años. Y no digo nada de la de hace 50 años. Ya ni recuerdo cuántas hermandades de vísperas hay. Hay que estudiar la Semana Santa de hoy y la del futuro inmediato. ¿Con qué argumento se le puede decir el año que viene, por ejemplo, a la hermandad de Pino Montano o a cualquier otra que no puede ir a la Catedral cuando el año anterior se le ha dicho que sí a dos hermandades ?
Joaquín de la Peña (J.P.): La revisión de la nómina actual de hermandades, basada en el discurso de la historia, es hoy inviable. Antes se preguntaba en los cabildos de salida: “Señores, ¿hay dinero? ¿Está la hermandad en condiciones de salir?” Mi hermandad de la Carretería dejó de salir muchos años y su sitio lo ocupa hoy el Gran Poder. Hoy día eso no se da. Tenemos otra cuestión, como es el marcado individualismo de las hermandades, que en muchas ocasiones se cierran de su cancel para adentro, o de su atrio para adentro. En este sentido, la posición de Juan Ramón Cuerda como hermano mayor de Santa Marta es digna de elogio, porque nos ofrece una visión de conjunto en el asunto de la integración de las nuevas hermandades. Podremos estar de acuerdo o no con él, pero está mirando a la totalidad. El Consejo choca con ese individualismo cada vez que trata de hacerle ver a las hermandades las necesidades colectivas. En 1995 hicimos el famoso estudio, sin previo aviso a las cofradías, para saber el número exacto de nazarenos de cada una y calcular la velocidad de nazarenos por minuto. Fue un instrumento magnífico. Se supo qué hermandad decía la verdad y cuál no. Pues enseguida hubo cofradías que alegaron que su hermandad no podía hacer más esfuerzos, otra que su hermandad tiene una forma de andar específica…
J.R.C.: Hoy en día no se puede evaluar a las hermandades si cumplen o no los requisitos mínimos para salir. Sí se podría aplicar el sentido común. Hay una serie de derechos adquiridos: el de salir en procesión, el del día en que se procesiona, el lugar que se ocupa en la jornada, etcétera. Pero hay dos temas que siempre he dicho que parece que no se pueden tocar, que son el tiempo y el dinero. ¡Pues son justamente los temas que habría que tocar! Vamos a darle dinero por igual a todas las hermandades de penitencia que hagan procesión, la hagan cuando la hagan e independientemente de si van o no a la Catedral, con lo cual parte del problema se estaría suavizando. Y vamos a revisar los tiempos de paso, que tal como están ahora son injustos. Hay cofradías a las que ostensiblemente les sobra tiempo y otras a las que le falta. Por otro lado, entiendo que la Semana Santa de Sevilla es de Domingo de Ramos a Sábado Santo. Y tiene un límite físico. Los tiros actuales van hacia una Semana Santa de diez días y de una forma no estudiada, a borbotones. Algún día comenzará la Semana Santa el Domingo de Pasión. No creo que la solución sea ésta. Yo sí planteo una: ¿Sería bueno para la ciudad desatomizar la Semana Santa, desmasificar el centro y que las hermandades de la periferia hagan estación de penitencia sin venir a la Catedral?
G.D.C.: Eso sería hacer una Semana Santa de segunda división. Soy del Polígono de San Pablo, creo que esa solución provocaría a todas esas hermandades el convencimiento de no ser cofradías de primera. Quiero aclarar lo que dije al principio. Hay una sensación de que las bullas de Semana Santa son menores ahora que hace cinco años. Hay que buscar el punto de equilibrio. No se puede crear una Semana Santa bis, o una Semana Santa devaluada, o una Semana Santa previa. Creo que la Semana Santa tiene la suficiente fuerza y potencia en todos los aspectos, el primero de ellos el de la religiosidad evidentemente, como para que quepan todavía bastantes cofradías. Mi opinión es que hay espacio suficiente. El Sábado Santo y el Domingo de Resurrección son dos días que están dentro de lo que todo el mundo concibe como Semana Santa y que, por lo tanto, se puede pensar que todo no acabara el sábado por la noche cuando pasa la Soledad, sino que terminara el Domingo de Resurrección por la tarde-noche con el paso del Resucitado y, a lo mejor, con dos o tres cofradías más. Si vienen al centro hermandades de barrios muy alejados, al Ayuntamiento siempre le parecería positivo. Yo lo tengo muy claro.
G.C.: Tenenos que ser capaces cada uno de ponernos el sombrero que nos corresponde. El nuestro es el de la ciudad. Está claro que la fe y la devoción es lo primero. Dicho eso, para nosotros, las hermandades de los barrios vertebran esos barrios. En muchos de ellos, si no hubiera hermandades no habría otra manera de constituir otro tipo de asociación. Cuando se habla de fundar una hermandad, los vecinos se vuelcan. Cuando decimos que apoyamos las hermandades de los barrios no lo decimos por decirlo. Estamos convencidos de que ese apoyo es bueno para la ciudad. Las hermandades le dan vida a los barrios. Por este motivo, no podemos buscar soluciones que atenten contra la dignidad que buscan esas hermandades. Inevitablemente, la geografía física de la ciudad es la que es, como ocurre con la Feria, donde no cabe una caseta, por ejemplo, para la Diputación Provincial. Es que no hay sitio.
J.R.C.: Lo de la Semana Santa de segunda división es relativo. ¿También podría ser de segunda división, por ejemplo, salir el Lunes o el Martes en comparación con el Jueves o el Viernes? Se podría hablar de privilegios en estos casos.
G.D.C.: Pero ahí hay un criterio, que es el de la antigüedad.
J.R.C.: El mismo criterio del tema que estamos tratando. Las hermandades que estamos, estamos. Las que llegan, llegan más tarde, y se tendrán que acoplar cómo puedan. Y mucho más de segunda división es salir el Viernes de Dolores o un Jueves de Pasión. Y hablar ya de cofradías de penitencia el Domingo de Resurrección… Yo no lo admitía. Para mí, la Hermandad de la Resurrección es un lunar. Para mí, perdió la oportunidad de ser la gran hermandad de gloria de Sevilla. Siendo de penitencia, no tiene sentido. Lo he dicho siempre.
J.P.: Históricamente, la autoridad eclesiástica nombraba una serie de inspectores para evaluar la compostura, la seriedad, los horarios y otros aspectos de las cofradías en la calle. Asignaban unos puntos y en función de éstos se concedía la subvención. Aquí abrimos un debate inmenso: ¿Quién establecería esos baremos objetivos hoy? En cuanto al reparto equitativo del dinero entre todas las hermandades de penitencia, aunque no vayan a la Catedral, creo que es un tema que habría que tocar con muchísima cautela.
J.R.C.: A mí, personalmente, me han tachado de insolidario por mis opiniones. ¡Y en lo de las subvenciones sí que hay insolidaridad!
J.P.: De todas formas, Juan Ramón, estoy convencido de que la búsqueda de la subvención no es el elemento principal. Una hermandad quiere llegar a la Catedral porque es el centro de la diócesis. Una hermandad de barrio en su barrio no se identifica ante la ciudad, lo que sí consigue cuando llega al centro, por ejemplo, y dice “Aquí está Triana” o “Aquí está el Cerro”. Esa identificación es mucho más importante que la cuestión del reparto de subvenciones. Efectivamente, hay unos límites que los marca la distancia. Los horarios son unos límites subjetivos, porque el comienzo de paso de cofradías por la carrera oficial ha cambiado mucho en los últimos años.
G.D.C.: Respecto a dónde debe poner la ciudad el límite a la incorporación de nuevas hermandades desde el punto de vista puramente logístico, sin entrar consideraciones eclesiásticas o del Consejo, la ciudad considera que hay dos días en los que por su nómina actual cabe suficientemente un número importante de cofradías. Son el Sábado Santo y el Domingo de Resurrección. Y quede claro que estoy de acuerdo con esa necesidad identitaria de las hermandades de barrio. En un futuro inmediato habrá que organizar una conversación a tres bandas, entre la Iglesia, la ciudad y las cofradías, para establecer los límites. Pero tengo claro que en estos momentos hay un margen de días dentro de la Semana Samta donde pudieran caber más.
J.P.: La clave es el sentido común. Hace 30 años se hablaba de una segunda madrugada. Hubo hasta un debate que hoy ya no hay. Hoy, lo que quieren las hermandade es entrar antes. El movimiento generacional de entonces fue clave. En aquel momento entró en las cofradías una juventud pujante a la que no le preocupaba estar hasta las tres o cuatro de la madrugada arropando a las hermandades.
J.R.C.: También influye hoy la inseguridad ciudadana.
J.P.: Entonces también había inseguridad. No vamos a idealizar aquella época. Hoy lo que hay es menos respeto y menos educación. Las hermandades de hoy tratan de adelantar la entrada, recortar los itinerarios, que no haya retrasos en la carrera oficial, etcétera. Vemos cómo las propias cofradías se autorregulan en cuanto a la utilización de la noche. Pasa igual con el número de nazarenos. Se dice que ahora hay menos. Pues mire usted, es que a las cofradías también les afectan los
Comunicado Hermandad de la Sed
Ante la información que ha llegado a la opinión pública sobre la posición de esta Hermandad, respecto a la incorporación a la nómina del Miércoles Santo de la Hermandad del Carmen Doloroso, la Junta de Señores Oficiales de esta corporación quiere hacer constar:
Que desde siempre su posición ha sido favorable a la inclusión de dicha Hermandad en la nómina del día. No obstante, en aras de mantener la buenas relaciones existente entre las diferentes Hermandades del Miércoles Santo, en la reunión celebrada el día 23 de Febrero en la Sede del Consejo de Hermandades y Cofradías nos sumamos al acuerdo hecho público, entendiendo que el mismo no negaba el acceso de la fraternal Hermandad del Carmen Doloroso sino que lo posponía y condicionaba a un estudio de la nómina de nuestra Semana Santa, sin perjuicio que en la noche anterior (Día 22 de Febrero) esta Junta de Señores Oficiales adoptara los siguientes acuerdos.
“Reunida en Junta de Gobierno la Hospitalaria Hermandad Sacramental de Congregantes de la Concepción Inmaculada de la Santísima Virgen María y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Sed y Santa María de Consolación Madre de la Iglesia , San Juan Evangelista y San Juan de Dios, en su Casa de Hermandad, el Veintidós de Febrero de Dos Mil Siete, presidido por el Sr. Director Espiritual Rvdo. Don Ángel Sánchez Solís, Pbro., y el Sr. Hermano Mayor Don Emilio Ruiz Gómez, tomó los siguientes acuerdos respecto a la incorporación de la querida Hermandad Carmelita de las Maravillas de Maria y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Paz y Nuestra Señora del Carmen en sus Misterios Dolorosos a la nómina del Miércoles Santo:
1º) Aceptar plenamente la incorporación de dicha Hermandad a la nómina del Miércoles Santo, una vez que siendo ratificado por el Ilmo. Sr. Vicario la incorporación a la Semana Santa de la anteriormente mencionada aún sin señalar día en concreto para realizar Estación de Penitencia a la Santa Iglesia Catedral, por motivos históricos y señas propias de identidad, esta Hermandad del Stmo. Cristo de la Sed no se plantea otra posibilidad que no fuera la aceptación de la incorporación de la citada Hermandad al día.
2º) Que la inclusión de la misma fuera en el primer lugar de paso por Carrera Oficial, siempre y justo delante de la Hermandad del Stmo. Cristo de la Sed.
3º) Que la incorporación al día esté condicionada por la realización y firma de un Acuerdo expreso entre la Hermandad de Ntro. Padre Jesús de la Paz y la del Stmo. Cristo de la Sed , de respeto y cumplimiento a los horarios fijados, a día de hoy, el Miércoles Santo y en cuanto al horario que en la actualidad mantiene la Cruz de Guía de la Hermandad del Stmo. Cristo de la Sed desde la salida de la Santa Iglesia Catedral en su regreso a nuestra Sede Canónica por las calles del Casco histórico en las calles que pudiera coincidir con la mencionada Hermandad y ratificación del mismo por el Consejo General de Hermandades y Cofradías de la Ciudad de Sevilla.
Lo que Certifico como Secretario Primero de la Hermandad del Stmo. Cristo de la Sed.
Sevilla, 22 de Febrero de 2007 ”
Aprovechamos la ocasión para felicitar a la Hermandad del Carmen Doloroso por compartir este próximo Miércoles Santo (D.m.) su Estación de Penitencia a la Santa Iglesia Catedral con toda la Nómina del día.
El Secretario Primero, Miguel Villalba Calderón
Dejar un comentario
Dejar un comentario
Dejar un comentario